INTRODUCCIÓN A LA CORROSIÓN

La corrosión en los aceros es un campo complejo, ya que no depende de una sola variable. En el caso de los aceros que estarán sometidos a esfuerzos, con la consiguiente generación de sus correspondientes tensiones internas, como es el caso de las arandelas belleville, esto es aun más complejo si cabe. Los efectos corrosivos debido a su situación en el medio ambiente se verán acelerados por estar el material bajo la influencia de tensiones internas. Cuanto más altas éstas tensiones, mayor velocidad tendrá el proceso.

En esta web se detalla información relativa a la corrosión en arandelas elásticas DIN 2093 y de presión DIN 6796, así como las posibles soluciones. Se explican una serie de ensayos reales sobre estos tipos de muelles, que nos orientan sobre los métodos de prevención más adecuados. Teniendo en cuenta la complejidad de esta materia, recomendamos que contacte con nuestros especialistas, si precisa estudiar un caso concreto de corrosión.

Si precisa información sobre arandelas belleville DIN 2093 o arandelas de presión DIN 6796 puede encontrarla en las siguientes páginas:

www.surisa.es/platilloarandelas.html
www.muellesdeplatillo.com

Causas de la corrosión

Aunque, las causas que afectan a la corrosión son muy variados, podemos centrarnos en tres tipos:

  • Los agentes corrosivos: es decir el medio en el que debe trabajar el muelle. Puede ser agua de mar, ácido, gas o simplemente estar expuesto al exterior, con el ataque del aire y el agua de lluvia. Aunque no será lo mismo un medio ambiente cercano al mar, que uno que no lo es. Serán importantes los componentes o la mezcla de los mismos, así como su concentración.

  • La temperatura: Para un mismo agente corrosivo, los efectos de la corrosión variarán en función de la temperatura y afectarán de forma diferente a las distintas soluciones anticorrosivas. Normalmente, a mayor temperatura el proceso se acelera.

  • Tensión y fatiga: El comportamiento de los diferentes materiales o recubrimientos frente a la corrosión varía sustancialmente cuando estos están sometidos a tensión. Las tensiones y el rozamiento entre los materiales, facilitan el desgaste de los recubrimientos en las zonas, de contacto, facilitando la penetración del agente corrosivo con el acero. Así mismo, las tensiones y la fatiga provocan la formación de grietas en los materiales, dando origen a la rotura de las piezas.

El efecto de cada uno de estos factores, se ve además influenciado por los otros dos. Aquí radica, por tanto la complejidad para predecir la corrosión en una situación concreta, ya que es difícil encontrar dos situaciones idénticas. En base a la experiencia, podemos analizar que protección anticorrosiva puede ser más eficaz, pero tan solo el ensayo real, determinará el alcance de la protección.

En esta parte, no debemos olvidar la corrosión galvánica, la cual siempre debe ser tenida en cuenta a la hora de seleccionar los materiales y recubrimientos de nuestra aplicación para evitar su incidencia.

Soluciones a la corrosión

Las soluciones para prevenir la corrosión son diversas, aunque básicamente tendríamos dos opciones:

  • El uso de aceros inoxidables.
    • Mas eficaz y duradera (en general)
    • Normalmente es más caro
  • La aplicación de recubrimientos protectores sobre el acero estándar.
    • Menor duración (en general)
    • Más económica (depende de cantidad y tipo de piezas)

Aunque inicialmente podríamos decir, que la mejor opción sería el uso de aceros inoxidables, esto no siempre es así. En determinadas circunstancias, una protección puede ser más efectiva, que un material inoxidable. Esto es debido a que, como hemos dicho antes, la corrosión depende de un cúmulo de variables, que imposibilita que un único agente protector (material o recubrimiento) sea siempre eficaz. Además en una aplicación práctica, deberemos considerar también el coste de la solución, que en función del tipo de pieza o de la cantidad necesaria, nos puede hacer variar la mejor opción.